terça-feira, 3 de maio de 2011

Kelsen y Cossio (I) - Reprodução do blog Iureamicorum - Autor: Prof. Gonzalo A. Ramírez Cleves

Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves*

Desde que se tradujera la primera edición de la Teoría Pura del Derecho de Kelsen (Leipzig, Wien, 1934) en 1941 en la editorial Losada por parte del argentino Jorge G. Tejerina, se empezó a fomentar la relación entre dos importantes juristas del siglo XX, el austriaco Hans Kelsen (Praga 1881 - Berkeley, Calif. 1973), creador de la Teoría Pura del derecho y el argentino Carlos Cossio (Tucumán 1903 - Buenos Aires 1987) creador y difusor de la Teoría Egológica del derecho. Cossio Presidente del Instituto Argentino de Filosofía Jurídica y Social decide mandar a traducir la ¨Teoría Pura¨ y la prologa. Allí dice Cossio ¨Hans Kelsen, por cierto, no necesita ser presentado al público castellano. Algunas de sus obras capitales ya circulan por nuestro idioma esmeradamente traducidas. Y, por encima de ello, su nombre irradia en el pensamiento jurídico contemporáneo con la fuerza de un meridiana magnético, en forma que acaso no se registre una situación equivalente en toda la historia de las ideas jurídicas¨.

Este panegírico de Cossio, que expresa la admiración absoluta por el autor austriaco, se ve poco a poco resquebrajada a raíz de las insistentes criticas que Cossio realiza, casi de manera obsesiva, a través de su teoría egológica del derecho, que como relata el profesor uruguayo Oscar Sarlo calificaría Kelsen de no egológica sino de "egolatría" en su viaje a Sudamerica. Durante esta ¨Gira¨, como la califica Sarlo, se dio lugar a una polémica bastante fuerte entre los dos autores, ya que Cossio acosaba constantemente a Kelsen para que le diera la razón y aceptará ¨las correcciones¨ fenomenológicas y sociológicas a su Teoría Pura. Kelsen nunca lo hizo e incluso desaprobó la publicación de sus conferencias que Cossio había corregido en beneficio de su propio interés.

Por otro lado, tiene que destacarse, como lo dice el profesor Sarlo, las implicaciones políticas de la invitación que Cossio hizo a Kelsen para visitar la Argentina en 1949. Lo que quería el autor argentino era de cierta manera legitimar la dictadura de Perón a través de una mala interpretación de la Norma Fundamental kelseniana y su efectividad a través de la idea de la Revolución. Kelsen antes de su llegada a Buenos Aires fue abordado por algunos de sus alumnos argentinos de Berkeley, entre ellos el profesor Hugo Caminos, que le advirtieron de la ¨trampa¨ que le preparaba Cossio para legitimar el régimen.

Todos estos aspectos y muchos más están relatados en este excelente texto del profesor Oscar Sarlo publicado el año pasado por la Revista Ambiente Jurídico de Manizales titulado ¨La Gira Sudamericana de Hans Kelsen en 1949. El Frente del Sur¨. El texto también se puede conseguir en la obra en honor a Mario Losano publicada por Dykinson, titulada ¨El derecho en red¨, Madrid, 2006.

El profesor Ulises Schmill me recomendó tener en cuenta la refutación que Kelsen le hizo a Cossio publicado y traducido por la UNAM que puede consultar en este link que remite a la página de Wikipedia de Kelsen, para que después no digan que las Wikis no sirven.


*Comenzamos con este post una serie de entradas para celebrar el centenario de la publicación de la primera obra de Kelsen relacionada con su Teoría Pura, la tesis de Habilitación "Problemas Capitales del Derecho" de 1911, y la futura publicación, homenaje a la memoria del Doctor Villar Borda ¨Ecos de Kelsen¨.

Um comentário:

Feitosa Gonçalves disse...

Em minha opinião, é preciso tomar um pouco de cuidado ao se enaltercer demais Kelsen em detrimento de Cossio...

Primeiro porque algumas das críticas de Cossio realmente procediam e segundo porque muito do que hoje se diz de Cossio decorre do fato de ele ter se tornado um proscrito na própria Argentina, a versão que temos dos fatos é a de seus opositores. Lá a ditadura o destituiu de sua cátedra.


Muitas vezes do Cossio que era amigo fiel do nosso Machado Neto, que gentilmente acedeu ao convite dos acadêmicos da UFC, veio ao congresso e posteriormente lhes dedicou um livro...

Desse Cossio curiosamente não lembramos.